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Selladores dentales: ¿previenen la caries?

Revisado el 31 de agosto de 2026. Las cifras provienen de tres revisiones Cochrane, un estudio con historiales clínicos electrónicos que siguió 7.299 dientes, cuatro revisiones sistemáticas con metaanálisis, tres ensayos aleatorizados, dos estudios de materiales, dos estudios de exposición al bisfenol A y un documento público de cobertura; cada fuente aparece al final con su PMID o referencia. Escrito para familias y para clínicos. No es consejo médico.

Las respuestas cortas

Qué es un sellador y por qué el surco es todo el argumento

Las caries infantiles no se reparten de forma uniforme por la superficie dental: se concentran en fosetas y fisuras, los valles entre las cúspides de los molares, porque una filamento de cepillo de dientes es más ancho que muchos de esos surcos y la biopelícula que hay dentro no se alcanza con el cepillado. Un sellador es un líquido (resina o ionómero de vidrio) que se hace fluir por ese relieve y se polimeriza, dejando una superficie lisa y limpia con la anatomía enterrada debajo. Todo el mecanismo cabe en esa frase, y explica por qué funciona en las caras oclusales y no en las caras lisas proximales, donde sencillamente no aplica.

Dos consecuencias que casi nadie explica. Primera: el sellador es una barrera física sin actividad biológica propia (las variantes de ionómero además liberan flúor, efecto real pero secundario). Segunda: el beneficio absoluto depende de cuánta caries iba a aparecer sin él, que es exactamente lo que muestra la aritmética de riesgo de la Cochrane: el mismo OR 0,12 convierte un riesgo de dos años del 16% en 5,2%, y uno del 70% en el 19% (Ahovuo-Saloranta et al., Cochrane Database Syst Rev 2017-07-01, PMID 28759120). Sellar un diente de bajo riesgo previene poco; sellar uno de alto riesgo previene mucho. Por eso «sellar las ocho muelas a todos los niños» y «los selladores son un invento» son ambas afirmaciones falsas al mismo tiempo.

La evidencia Cochrane, con sus advertencias pegadas

La columna vertebral es la revisión de dientes permanentes, actualización de las versiones de 2004, 2008 y 2013. Búsqueda hasta el 3 de agosto de 2016 en el registro de Cochrane Oral Health, CENTRAL, MEDLINE y Embase, sin límites de idioma ni fecha; ensayos con al menos 12 meses de seguimiento y participantes menores de 20 años. Se incluyeron 38 ensayos con 7.924 niños, siete de ellos (1.693 participantes) nuevos en esta actualización (Ahovuo-Saloranta et al., Cochrane Database Syst Rev 2017-07-01, PMID 28759120). Conviene conocer la estructura, porque explica la graduación:

Los datos de ionómero de vidrio merecen una advertencia aparte, porque se usan justo por la razón que los hace difíciles de medir —toleran mejor la humedad—. Frente a ningún sellador a los 24 meses los resultados fueron «inconcluyentes», con evidencia de calidad muy baja; y la comparación entre tipos de sellador quedó con «evidencia insuficiente» en 24 ensayos con materiales, desenlaces y seguimientos demasiado distintos (Ahovuo-Saloranta et al., Cochrane Database Syst Rev 2017-07-01, PMID 28759120).

¿Sellador o barniz? La pregunta que la literatura no cierra

Los dos funcionan; cuál es mejor, no se sabe. La revisión Cochrane dedicada a esta comparación (actualización de 2006, 2010 y 2016) incluyó 11 ensayos con 3.374 participantes de entre cinco y diez años al inicio; dos ensayos no aportaron datos (Kashbour et al., Cochrane Database Syst Rev 2020-11-01, PMID 33142363).

Leído en conjunto, el resultado razonable es: en un niño de riesgo medio, elegir sellador en vez de barniz (o al revés) es elegir entre dos cosas parecidas, y la posición más defendible del informe es que combinarlas funciona mejor que cada una por separado, con certeza muy baja (Kashbour et al., Cochrane Database Syst Rev 2020-11-01, PMID 33142363). Y por tanto: si una clínica le ofrece «selladores en lugar del barniz» como ampliación de pago, ese «en lugar de» no lo sostiene la literatura.

El contraste con la evidencia de barniz es instructivo: el barniz aplicado en todas las superficies tiene una fracción de prevención del 43% (IC 95% 30 a 57%) en su propia revisión Cochrane (22 ensayos, 12.455 niños asignados), también con limitaciones reales. El sellador, solo en caras oclusales, muestra un efecto relativo mayor sobre una base de ensayos más pequeña y no cegable. No son sustitutos: en un molar de alto riesgo se suman.

Dientes de leche: una afirmación más débil, dicho con cuidado

Sellar molares temporales se ofrece mucho y es donde la evidencia es más delgada. La revisión Cochrane de 2022 la abordó directamente y quedó con nueve estudios y 1.120 niños de 18 meses a ocho años, de los que solo tres aportaron datos útiles para la comparación sellador contra nada; los revisores prefirieron no agruparlos porque las edades y los seguimientos diferían (Ramamurthy et al., Cochrane Database Syst Rev 2022-02-01, PMID 35146744).

Los números individuales explican la fragilidad mejor que cualquier resumen: resina con liberación de flúor frente a ningún tratamiento a los 24 meses, Becker-Balagtas OR 0,76 (IC 0,41 a 1,42), sin diferencia; ionómero frente a ningún tratamiento: un estudio con 449 niños dio OR 0,97 (IC 0,63 a 1,49) —nada— y otro con 107 niños y doce meses de seguimiento, OR 0,03 (IC 0,01 a 0,15) —un efecto casi total que nadie debería creer de un solo ensayo—. En las comparaciones entre materiales (seis ensayos, 411 niños, datos solo de 221) la incidencia de caries fue baja en todos los brazos, con certeza baja o muy baja, y solo un estudio evaluó efectos adversos, notificando náusea al colocar el material (Ramamurthy et al., Cochrane Database Syst Rev 2022-02-01, PMID 35146744).

Posición clínica razonable para molares temporales: «puede ayudar, sobre todo si el surco es profundo y el riesgo es alto; no es una garantía basada en evidencia; no es un motivo para retrasar lo demás». Y si ya hay una lesión cavizada, el sellador es la herramienta equivocada — vea el apartado siguiente.

Qué hace que un sellador falle y cómo revisar el suyo

Un sellador falla por desprendimiento o por filtración marginal. La literatura señala tres factores controlables.

Aislamiento durante la colocación. En el estudio de laboratorio con 160 molares humanos extraídos y ocho grupos (tres materiales, con y sin adhesivo, con y sin saliva), la contaminación salival redujo de forma marcada la resistencia de unión y aumentó la microfiltración; regrabar el esmalte devolvía la receptividad; y la microscopía electrónica mostraba márgenes continuos en resina y composite fluido frente a interfaces irregulares con microhendiduras en los grupos contaminados. Aplicar adhesivo aumentó la unión pero aumentó ligeramente la microfiltración, un buen ejemplo de «mejora» de material que no es una victoria limpia (Gok et al., PLoS One 2026-01-01, PMID 42384668). En la práctica: dique de goma o un aislamiento bueno con un niño colaborador forman parte del procedimiento, no son un detalle fino.

Elección de material. La resina se retiene mejor que el ionómero: en 13 ensayos aleatorizados comparándolos en molares permanentes, la resina mostró «tasas de retención consistentemente más altas» mientras la eficacia preventiva frente a caries era «generalmente comparable», con heterogeneidad I² = 86,6% y sin efecto de estudios pequeños en el gráfico de embudo ni en la prueba de Egger. Los autores hacen constar que la certeza no se graduó con GRADE (Kaur et al., J Indian Soc Pedod Prev Dent 2025-10-01, PMID 41235550). Un ensayo doble ciego con 400 selladores de ionómero (tres composiciones en primeros molares inferiores, revisiones a los 3, 6, 12, 18 y 24 meses) encontró retención significativamente mayor para dos de las tres formulaciones (p < 0,001), con supervivencia media de 20,47 y 19,53 meses, y ninguna progresión de caries ni transición al alza en los códigos ICDAS-II en ningún grupo durante 24 meses — un resultado nulo que conviene leer como «la retención no es lo mismo que la protección» (Kucukyilmaz Izgi et al., Sci Rep 2026-04-01, PMID 42045411).

Hidrofílico frente a hidrofóbico. Se vende como si importara. Un metaanálisis de ensayos aleatorizados recuperó 20.945 registros, retuvo 14 para el análisis cuantitativo (cinco con alto riesgo de sesgo, cinco con algunas dudas, cuatro con bajo riesgo) y encontró diferencia significativa para desarrollo de caries (OR 0,490; IC 0,277 a 0,867; p = 0,014) pero no para retención (OR 0,859; IC 0,596 a 1,237; p = 0,414), con calidad muy baja para ambos desenlaces. La conclusión de los autores: son «aproximadamente equivalentes», con la nota práctica de que el hidrofílico puede venir bien cuando el aislamiento es difícil (Gheidari et al., Dent Res J (Isfahan) 2026-01-01, PMID 41777750).

Cómo revisar el suyo: en cada control pida que se anote la retención (completa, parcial, perdida) y el estado marginal, porque «sellador intacto» es el hallazgo que sostiene la afirmación preventiva en el tiempo, y la literatura muestra que ahí está la variación (Kaur et al., J Indian Soc Pedod Prev Dent 2025-10-01, PMID 41235550) (Kucukyilmaz Izgi et al., Sci Rep 2026-04-01, PMID 42045411).

Los casos concretos por los que la gente busca

Manchas blancas después de los brackets. Una mancha blanca tras ortodoncia suele ser desmineralización, y la pregunta del sellador tiene ahí la forma equivocada: lo que la literatura apoya es flúor y control de placa, y los selladores son para surcos intactos. Para el problema vecino —molares hipomineralizados (MIH)— sí hay un ensayo aleatorizado de 18 meses en 136 niños de 6 a 9 años con primeros molares afectados, comparando sellador de ionómero (Fuji Triage) con láser Er,Cr:YSGG: la progresión de caries subió ligeramente (22%) sin diferencia entre grupos (RR 1,22; p = 0,210), y el sellador protegió mejor frente al colapso posteruptivo (Baraka et al., J Dent 2026-03-01, PMID 41577163). La pregunta útil no es «¿sellador o láser?» sino «¿cómo evitamos que este diente se rompa?».

Sellador contra empaste. El sellador previene en una superficie que aún no está cavizada; el empaste trata la que ya lo está. No es una distinción filosófica, es literalmente un criterio de inclusión: la revisión de dientes temporales excluyó de entrada los estudios que usaron selladores en lesiones cavizadas (Ramamurthy et al., Cochrane Database Syst Rev 2022-02-01, PMID 35146744). Con un agujero abierto, «sellar y observar» es otra intervención con otra evidencia (Schwendicke et al., Cochrane Database Syst Rev 2021-07-01, PMID 34280957); la opción de arrestar sin reparar la tratamos en nuestro artículo sobre fluoruro diamino de plata.

Adultos. «¿Me sirven a mí?» es una pregunta razonable con respuesta fina: las poblaciones de ensayos tenían de 5 a 16 años (y el criterio de inclusión era menor de 20) (Ahovuo-Saloranta et al., Cochrane Database Syst Rev 2017-07-01, PMID 28759120). Extrapolar a un adulto de 35 con surcos profundos y sin caries es mecanísticamente plausible y clínicamente no demostrado; y en un molar ya restaurado, la evidencia directamente no aplica.

Por qué se usan poco, medido

Esta parte no va de eficacia, va de adopción. En un estudio con historiales clínicos electrónicos de una gran red dental estadounidense se siguió durante dos años a 7.299 dientes diagnosticados de lesión de caries oclusal no cavizada — la indicación exacta que recomienda la ADA. Los dentistas restauraron 591 de esos dientes y aplicaron selladores en 164: la tasa de sellado en dientes elegibles fue del 2,2%. Los dientes sellados fueron mejor: progresaron a restauración el 8,2% de los no sellados frente al 3,0% de los sellados (RR 0,37; IC 0,16 a 0,88; p = 0,02), y el análisis de supervivencia multinivel mostró que los no sellados se restauraban antes (aHR 0,11; IC 0,03 a 0,36) (Shah et al., Caries Res 2025-01-01, PMID 39154643). Y la práctica estaba concentrada: el 1,9% de los profesionales colocó más de la mitad de todos los selladores.

Eso es un vacío de adopción dentro de una indicación con guía clínica, y explica por qué hay tan pocos dientes sellados en las fotos «antes y después» que circulan. Del lado del clínico también está medido: una revisión sistemática con metaanálisis sobre conocimientos, actitudes y prácticas de los dentistas respecto a los selladores encontró proporciones de conocimiento altas (0,75 saben usarlos; 0,75 hacen evaluación de riesgo de caries) pero conductas inconsistentes: uso rutinario 0,55; creencia de que previenen la caries 0,69 con un intervalo de predicción de 0,08 a 1,00 (Vaja et al., J Am Dent Assoc 2026-07-01, PMID 42446467). Cuando el intervalo de predicción va de 0,08 a 1,00, «la profesión no está decidida» es el resumen exacto.

El diseño del pagador cambia el uso: con datos de la Encuesta de Riesgos Conductuales en Adolescentes de Corea 2005-2024 y de la encuesta nacional de salud oral 2007-2015 (12 a 18 años), el uso de selladores subió hasta 2018 (cambio porcentual anual +1,5%) y bajó ligeramente después, el DMFT y los dientes restaurados descendieron entre 2007 y 2015, e incluir los selladores en la cobertura del seguro se asoció significativamente con mayor uso y menores índices de caries (Kim et al., J Public Health Dent 2026-06-01, PMID 41807286). Sobre el coste, una revisión sistemática que seleccionó 19 estudios entre 874 registros concluye que las conclusiones de coste-efectividad están limitadas y dependen de la prevalencia basal de caries, la disposición a pagar del pagador, la duración del seguimiento, el contexto de prestación, la tasa de retención del sellador y el intervalo de reaplicación del barniz (Zhang et al., J Clin Pediatr Dent 2023-09-01, PMID 37732430).

Bisfenol A: lo que realmente se ha medido en niños

Los selladores de resina contienen Bis-GMA, un derivado del BPA, y «¿el sellador suelta un disruptor endocrino en mi hijo» es una consulta real. Dos fuentes, leídas juntas, dan la respuesta defendible.

La exposición medida: 67 escolares tailandeses (50,7% niños, edad media 9,9 años, media 2,9 ± 1,9 dientes sellados, rango 1-11) en un programa escolar de sellado, con BPA urinario medido por HPLC antes de sellar y los días 1, 7 y 14, corregido por creatinina. Medianas: 0,01, 0,03, 0,19 y 0,23 µg/g. A más dientes sellados, más BPA en todas las visitas. El marco de los autores es el que hay que conservar: exposición baja, dentro de los límites aprobados por las autoridades internacionales, pero «un evento sistémico silencioso, crónico y persistente» con implicaciones a largo plazo aún no descifradas (Supornsilchai et al., JDR Clin Trans Res 2026-01-01, PMID 40077867).

El contexto: una revisión narrativa sobre la liberación de BPA desde materiales dentales recuerda que el abandono progresivo del amalgama ha empujado al alza el uso de resinas, que los materiales en contacto con alimentos siguen siendo la vía dominante (la contribución dental es menor), que el riesgo no puede descartarse porque el BPA tiene una curva dosis-respuesta no monotónica, y que en 2023 la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria propuso reducir la ingesta diaria tolerable 20.000 veces, hasta 0,2 ng por kilo de peso, por efectos inmunológicos a dosis bajísimas — una propuesta que prohibiría de facto el BPA en materiales alimentarios. La propia revisión dice que la interpretación de los datos está complicada por inconsistencias metodológicas y formas de informar incompatibles entre estudios (Tichy et al., J Dent Res 2025-09-01, PMID 40524375).

Traducido a decisiones: si quiere minimizar la exposición medida, las palancas son (1) sellar menos dientes — solo los que justifica el análisis de riesgo, que es justo lo que dice la aritmética de eficacia (Ahovuo-Saloranta et al., Cochrane Database Syst Rev 2017-07-01, PMID 28759120); (2) sellar dientes realmente indicados, porque en un adulto con molares ya restaurados no hay beneficio que justifique exposición alguna (Ramamurthy et al., Cochrane Database Syst Rev 2022-02-01, PMID 35146744); y (3) no usar el sellador como sustituto del flúor, el cepillado y la dieta, que no plantean esa pregunta. Lo que no cabe hacer es rechazar el sellado de un primer molar permanente de alto riesgo por miedo al BPA: la evidencia del beneficio es de calidad moderada y los niveles medidos estaban por debajo de los límites aceptados.

Cómo leer esto como clínico

Qué cambia sellar: superficies cariadas por 1.000Aritmética de riesgo absoluto de Cochrane a 24 meses (resina frente a ningún sellador)016032048064080016052Si 160/1.000 con caries sin sellar40062.5Si 400/1.000 sin sellar700190Si 700/1.000 sin sellarSin sellarSellado
Fuente: Ahovuo-Saloranta et al., Cochrane Database Syst Rev 2017, PMID 28759120. El mismo efecto relativo (OR 0,12) genera ahorros absolutos muy distintos según el riesgo basal: por eso la decisión va sobre el riesgo del niño, no sobre el producto.

La evidencia en una tabla

Pregunta Mejor estimación Certeza según la fuente
Resina frente a ningún sellador, molares permanentes, 24 meses OR 0,12 (IC 0,08 a 0,19); 7 ensayos, 1.548 asignados (Ahovuo-Saloranta et al., Cochrane Database Syst Rev 2017-07-01, PMID 28759120) Moderada
Igual a 48-54 meses OR 0,21 (0,16 a 0,28); RR 0,24 (0,12 a 0,45) (Ahovuo-Saloranta et al., Cochrane Database Syst Rev 2017-07-01, PMID 28759120) Menor cantidad y calidad
Ionómero frente a ningún sellador (permanentes) Inconcluyente a los 24 meses (Ahovuo-Saloranta et al., Cochrane Database Syst Rev 2017-07-01, PMID 28759120) Muy baja
Sellador frente a barniz de flúor OR 0,67 (0,37 a 1,19), I² 84%, 1.683 niños (Kashbour et al., Cochrane Database Syst Rev 2020-11-01, PMID 33142363) Muy baja; sin decidir
Sellador más barniz frente a barniz OR 0,30 (0,17 a 0,55); 92 niños, 2 años (Kashbour et al., Cochrane Database Syst Rev 2020-11-01, PMID 33142363) Muy baja
Selladores en molares temporales BB OR 0,76 (0,41 a 1,42); estudios de ionómero contradictorios (Ramamurthy et al., Cochrane Database Syst Rev 2022-02-01, PMID 35146744) Baja a muy baja; «frágil»
Efecto real sobre progresión a empaste 3,0% frente a 8,2%; RR 0,37 (0,16 a 0,88); aHR 0,11 (0,03 a 0,36) (Shah et al., Caries Res 2025-01-01, PMID 39154643) Observacional con EHR, 7.299 dientes
Resina frente a ionómero (retención) Resina consistentemente mejor; caries comparable; I² 86,6% (Kaur et al., J Indian Soc Pedod Prev Dent 2025-10-01, PMID 41235550) No graduada con GRADE por sus autores
Hidrofílico frente a hidrofóbico Caries OR 0,490 (0,277 a 0,867); retención sin diferencia (Gheidari et al., Dent Res J (Isfahan) 2026-01-01, PMID 41777750) Muy baja
Efectos adversos Ninguno donde se buscaron: 1.801 participantes, 1-9 años (Kashbour et al., Cochrane Database Syst Rev 2020-11-01, PMID 33142363); náusea en temporales (Ramamurthy et al., Cochrane Database Syst Rev 2022-02-01, PMID 35146744) Solo 4 de 38 ensayos los evaluaron (Ahovuo-Saloranta et al., Cochrane Database Syst Rev 2017-07-01, PMID 28759120)
Exposición a BPA tras sellar Mediana urinaria 0,01 → 0,19/0,23 µg/g a días 7/14; n = 67 (Supornsilchai et al., JDR Clin Trans Res 2026-01-01, PMID 40077867) Cohorte sin grupo control
Uso a pesar de la guía clínica 2,2% de los dientes elegibles sellados; 1,9% de los dentistas colocaron más de la mitad (Shah et al., Caries Res 2025-01-01, PMID 39154643) Medición directa

Coste y cobertura, con las cifras locales

Los selladores son baratos respecto al resto de la odontología y aun así fuente de sorpresas de facturación, así que esto es lo que dicen los documentos públicos. La prestación dental infantil de Medicaid de Utah cubre los selladores con una frecuencia de una vez cada dos años por diente, limitada a los primeros y segundos molares permanentes y a los premolares, y solo si la pieza está libre de caries y sin restauraciones (Summary of Benefits Report for Utah, Medicaid; datos a 04/02/2026). Esa última cláusula es la que sorprende a las familias: un sellador sobre un diente que ya tiene caries o un empaste es otro código y otra decisión, y el plan sencillamente no lo paga. En el mismo documento, los tratamientos de flúor incluido el barniz se cubren hasta cuatro veces por año natural, la limpieza dos veces al año y el diamino fluoruro de plata cada seis meses por diente en dientes temporales.

Dos consecuencias prácticas. (1) Pida el sellador en la indicación que el pagador reconoce —un molar permanente con fisuras profundas y sin restaurar en un niño—, porque es también la indicación con evidencia de calidad moderada (Ahovuo-Saloranta et al., Cochrane Database Syst Rev 2017-07-01, PMID 28759120). (2) Pregunte qué paga el plan por la sustitución antes de dar por hecho que un sellador medio perdido se repara gratis: las reglas de frecuencia son por diente y por intervalo, no por necesidad clínica. La cobertura en otros estados y en planes privados varía; nada en esta página sustituye al cuadernillo real de prestaciones.

Lo que la evidencia NO respalda

Un plan para la visita, si quiere uno

Preguntas frecuentes

¿Cuánto duran? La retención medida en un ensayo aleatorizado de selladores de ionómero fue de unos 19,5 a 20,5 meses de media, con diferencias según material; la resina se retiene mejor que el ionómero en 13 ensayos (Kucukyilmaz Izgi et al., Sci Rep 2026-04-01, PMID 42045411) (Kaur et al., J Indian Soc Pedod Prev Dent 2025-10-01, PMID 41235550). El efecto preventivo en ensayos se comunica a los 24 y a los 48-54 meses (Ahovuo-Saloranta et al., Cochrane Database Syst Rev 2017-07-01, PMID 28759120). «Duran años» es una frase de venta; «revise la retención en cada control» es la evidencia.

¿Duele? ¿Necesita anestesia? No hay inyección: grabado, enjuague, secado, pintado y polimerizado con luz. El único evento adverso registrado en la revisión de dientes temporales fue la náusea durante la colocación (Ramamurthy et al., Cochrane Database Syst Rev 2022-02-01, PMID 35146744).

Se le despegó un sellador a mi hijo. ¿Es un fracaso? Es un evento de retención, y los ensayos muestran que la retención es el eslabón débil, no la biología (Kaur et al., J Indian Soc Pedod Prev Dent 2025-10-01, PMID 41235550). Reparar es otra pregunta de cobertura: revise la regla de frecuencia.

¿Los selladores causan caries por debajo? Ese es el miedo clásico. Lo que los ensayos verificados permiten decir: en el estudio de 400 selladores no apareció ninguna caries oclusal ni ninguna transición al alza de ICDAS-II en ningún grupo durante 24 meses (Kucukyilmaz Izgi et al., Sci Rep 2026-04-01, PMID 42045411), y la revisión de dientes permanentes encontró menos caries en los dientes sellados, no un reservorio oculto (Ahovuo-Saloranta et al., Cochrane Database Syst Rev 2017-07-01, PMID 28759120). Otra cosa es sellar sobre una lesión cavizada activa, que está fuera de esa base de evidencia (Ramamurthy et al., Cochrane Database Syst Rev 2022-02-01, PMID 35146744).

¿Es mejor un sellador que un empaste? Previenen en lugar de reparar, así que la comparación real es sellar pronto frente a restaurar tarde. El único conjunto de datos que mide ese desenlace directamente: el 3,0% de los dientes sellados necesitaron restauración en dos años frente al 8,2% de los no sellados (Shah et al., Caries Res 2025-01-01, PMID 39154643).

¿Contienen BPA? Contienen una resina Bis-GMA, y tras sellar aparece BPA medible en orina en niveles bajos, dentro de los límites aprobados, con consecuencias a largo plazo desconocidas (Supornsilchai et al., JDR Clin Trans Res 2026-01-01, PMID 40077867) (Tichy et al., J Dent Res 2025-09-01, PMID 40524375).

Glosario: palabras de la casa ↔ términos clínicos

Lo que se dice en casa Lo que está en la historia Cómo se mide en los estudios
«Los selladores» Sellador de fosetas y fisuras (PFS), de resina o de ionómero de vidrio Caries presente/ausente en superficies selladas frente a no selladas; OR o RR con IC 95% (Ahovuo-Saloranta et al., Cochrane Database Syst Rev 2017-07-01, PMID 28759120)
«Los surcos de masticar» Fosetas y fisuras de las caras oclusales Anatomía que los ensayos rara vez informaron como variable basal (Ahovuo-Saloranta et al., Cochrane Database Syst Rev 2017-07-01, PMID 28759120)
«La mancha blanca» Lesión de caries no cavizada (NCCL) Códigos ICDAS-II, DIAGNOdent, transiciones de lesión (Kucukyilmaz Izgi et al., Sci Rep 2026-04-01, PMID 42045411) (Shah et al., Caries Res 2025-01-01, PMID 39154643)
«Se le cayó el sellador» Pérdida de retención; defecto marginal Criterios USPHS modificados (retención, integridad, decoloración, caries secundaria) (Kucukyilmaz Izgi et al., Sci Rep 2026-04-01, PMID 42045411)
«Las muelas de leche» Molares temporales dmfs/dmft; base de evidencia de certeza baja para sellarlos (Ramamurthy et al., Cochrane Database Syst Rev 2022-02-01, PMID 35146744)
«Esmalte manchado desde que salió» Hipomineralización molar-incisiva (MIH), colapso posteruptivo (PEB) Ensayo de 18 meses: sellador frente a láser, RR 1,22 (p = 0,210) para caries; ventaja del sellador en PEB (Baraka et al., J Dent 2026-03-01, PMID 41577163)
«Pintarle el flúor» Barniz de flúor tópico (D1206) Fracción de prevención; comparación con selladores sin decidir (Kashbour et al., Cochrane Database Syst Rev 2020-11-01, PMID 33142363)
«El químico del plástico» Bis-GMA; liberación de bisfenol A BPA urinario en µg/g creatinina por HPLC, medidas repetidas (Supornsilchai et al., JDR Clin Trans Res 2026-01-01, PMID 40077867)

Para seguir leyendo en este sitio: si de verdad hace falta ese empaste, qué dice la evidencia sobre el flúor del agua y si hay que tratar los dientes de leche.

Cómo se hizo esta página y qué no le puede decir

Buscamos en Europe PMC revisiones sistemáticas y ensayos aleatorizados sobre selladores y extraímos programáticamente cada registro bibliográfico (autores, revista, volumen, número, páginas, DOI, acceso abierto y citas), leyendo los resúmenes completos y citando solo las cifras que aparecen en ellos. Los ejemplos de riesgo absoluto (160/1.000 → 52/1.000, etc.) son la aritmética de los propios autores de la Cochrane, reproducida, no la nuestra. Cuando un intervalo de confianza cruza el cero lo decimos en la misma frase del número, y cuando una revisión gradúa su evidencia (Cochrane usa GRADE) reproducimos esa graduación en lugar de opinar. Las afirmaciones de cobertura proceden del documento público citado, con su fecha: compruebe la versión vigente antes de decidir con ellas.

Lo que esta página no puede decirle: si los molares concretos de su hijo son de riesgo alto o bajo (eso exige examen visual y táctil, quizá radiografías); el precio en su ciudad; si su plan pagará la reposición de un sellador perdido; qué marca conviene; ni qué significa a largo plazo una cifra urinaria de BPA de 0,2 µg/g de creatinina, porque el propio estudio dice que eso todavía no se ha descifrado (Supornsilchai et al., JDR Clin Trans Res 2026-01-01, PMID 40077867).

Fuentes

Evidencia revisada por pares

Documentos adicionales

Cada registro bibliográfico fue obtenido y verificado de forma programática en Europe PMC (autores, revista, volumen, páginas, DOI, PMID, citas). Las afirmaciones de cobertura y regulación provienen de los documentos citados, con sus fechas; contrastelos con la versión vigente antes de decidir con ellas. Este texto no es consejo médico ni dental.

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